INTRODUCCIÓN
El mundo como lo conocemos actualmente presenta dinámicas de
poder en la cual vemos (una vez más) un mundo que presenta una tendencia hacia
una cierta bipolaridad, con pugnas para el control o influencia sociopolítica
del mundo por parte de dos superpotencias mundiales. Al mismo tiempo, vemos
diversos agentes internacionales que tienen mucho poder e influencia, que hacen
de que esta perspectiva bipolar del mundo también tenga una perspectiva
multipolar. A estos agentes que tienen el poder o influencia para poder cambiar
el rumbo de cierta parte del mundo, los conocemos como "potencias".
Históricamente, en el mundo han existido diversas potencias, cuyo poder, influencia y relevancia fue incrementándose o diluyéndose con el tiempo. La propia dinámica de la historia humana hizo posible que exista este cambio continuo y diverso, desde las potencias del mundo antiguo, Egipto y Babilonia, a las potencias del clásicas, Roma, Grecia y Persia, a las potencias europeas del siglo XVI hasta el mundo actual, casi todas las potencias han tenido un periodo de apogeo, auge y caída. Esta dinámica explicada en el materialismo histórico, tiene un fundamento que se basa no solamente en el contexto histórico del momento en el cual la “potencia” empezó su desarrollo, sino también en las características intrínsecas que le permite explotar este contexto a su favor y posicionarse como el líder o uno de los líderes indiscutidos del contexto histórico en cuestión.
Hacia esa perspectiva, creemos que es sumamente importante entender el desarrollo y funcionamiento social y político de esas sociedades que terminan conformándose en potencias mundiales, y es que esas son características esenciales para poder entender tanto los mecanismos de desarrollo y consolidación que permiten aprovechar aquel caldo de cultivo que el contexto histórico ofrece. De la misma manera, son estos factores los que nos permiten entender de una mejor manera los periodos de auge, apogeo y caída de las potencias, tanto en las interacciones internas relacionadas con los conflictos sociales, políticos y económicos, tanto como con las interacciones externas con el resto de sociedades ya sea a nivel subordinado, como a nivel competitivo.
Habiendo dicho eso, es importante analizar el área de estudio que vamos a abarcar. Al hablar de las principales potencias en el mundo actual, se puede considerar, aunque no de manera excluyente, que los dos principales agentes de cambio en la sociedad actual son los países de los Estados Unidos y China. Ambos presentan cualidades muy similares y muy distintas al mismo tiempo, tanto en sus características internas, modelos sociopolíticos y sus mecanismos de relación tanto con el resto de países como entre ellos mismos. Esto no significa, sin embargo, que no existan otras potencias relevantes y/o emergentes en el contexto actual, por lo que consideramos sumamente importante considerar a la Unión Europea como una potencia, debido a su aún importancia en la ejecución y toma de decisiones en el otrora “viejo continente”, con las menciones especiales de Francia y Alemania, por otra parte, si bien bastante debilitada, el Reino Unido aún mantiene cierta relevancia dentro del escenario internacional, que a pesar del Brexit presenta también nuevas posibilidades de desarrollo y expansión, y finalmente Rusia, que como heredero del poder militar de la Unión Soviética y su reciente agresivo plan de expansión política unido a su control de materias primas hace de que sea poco razonable excluirlo de este grupo.
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